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A
la orilla de un palmar yo vide una joven bella
su boquita de coral, sus ojazos dos estrellas.
Y al pasar le pregunté que quién
estaba con ella
y me respondió llorando: sola vivo en
el palmar
Soy
huerfanita, no tengo padre ni madre
ni un amigo que me venga a acompañar.
Solita
paso la vida a la orilla del palmar
y solita voy y vengo como las oras del mar.
Soy
huerfanita, no tengo padre ni madre
ni un amigo que me venga a acompañar.
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