Quien
no lo sabe,
que nada sabe,
como el besar;
quién me lo niega,
si es la vida,
punto inicial.
Te besaré las manos,
como el rocío besa a los lirios,
te besaré la frente con tibio beso del
corazón;
y bajaré mis labios,
hasta los tuyos donde espera;
el beso más ardiente,
el beso intenso de la pasión.
Te besaré con ansias,
con fiebre loca que da tu boca;
no contaré los besos,
porque no hay cifras en el besar,
y así seguir viviendo,
seguir amando,
seguir besando;
hasta que el sueño venga,
y luego en sueños,
besarnos más. |
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