| |
| ¡Ay
cariño! |
| Federico
Bahena
|
|
¡Ay
cariño¡,
¡Ay cariño¡,
si vieras como estoy desesperado por tu ausencia;
soñando a cada instante con la luz de tu
presencia,
llamándote en las noche y llorando como
un niño.
¡Ay cariño¡,
¡Ay cariño¡,
tú sabes que mi culpa es adorarte como
un necio;
si es cierto como dicen que el pecado tiene un
precio,
qué caro estoy pagando por quererte,
¡Ay cariño¡ |
|
|
|
|