| |
| |
Amor
perdido,
si como dicen es cierto que vives dichosa sin
mí;
vive dichosa,
quizá otros brazos te den la ternura que
yo no te di.
Hoy me convenzo,
que por tu parte nunca fuiste mía ni yo
para ti;
ni tú para mí, ni yo para ti;
todo fue un juego nomás que en la apuesta
yo puse y perdí.
Fue un juego y yo pedí esa es mi suerte,
y pago porque soy buen jugador;
tú vives más feliz, esa es tu suerte;
que más puede decir un trovador.
Vive tranquila,
no es necesario que cuando tú pases me
digas adiós;
no estoy herido,
y por mi madre que no te aborrezco ni guardo rencor.
Por el contrario,
junto contigo le doy un aplauso al placer y al
amor;
¡Qué viva el placer!,
¡Qué viva el amor!;
ahora soy libre,
quiero a quien me quiera;
¡Qué viva el amor!.
|
|
|
|
|